martes, 10 de septiembre de 2013

Personalmente profesional




Suena un poco presuntuoso, pero después de un par de años merodeando por la redes sociales una de las tantas cosas que he escrito que más me gustan es mi bio de twitter. No di muchas vueltas para escribirla y tampoco me tomé mucho tiempo eligiendo las palabras, pero si que recuerdo que algo que me propuse fue no escribir "soy médico de familia". "Soy muchas cosas" pone, "trabajo de médico de familia" matizo después.

Entre lo que sabia que podía ocurrir estaba mi incontinencia que iba a dificultar mantenerme dentro de unos parámetros exclusivamente profesionales.  Es algo que me ocurre frecuentemente también entre las cuatro paredes de mi consulta. Me cuesta entender eso de la distancia terapéutica. No me voy de vinos con mis pacientes, no creo que lo hiciera, pero me gusta comentar con ellos cosas que se salen de lo estrictamente médico mientras espero que la impresora de la consulta decida, por fin!, escupir la receta. Por lo tanto, esta forma de ser que me acompaña desde que tengo uso de razón me lo puso relativamente fácil:  una cuenta única  off line, que mantiene esa filosofía cuando se da una vuelta on line. Incompetencia para separar mi marca profesional de la personal (que por otro lado ignoraba que la tuviera)

Ahora bien, mi aparición por, fundamentalmente, twitter  fue por inercia, jugueteando con un perfil por rellenar en cualquier momento delante del ordenador. Es decir, no tenía, ni tengo, ningún otro objetivo que mostrarme y encontrarme con gente cuando navego en este "mar de posibilidades". ¿Para qué estamos en redes sociales? Esta pregunta que dicen los manuales que uno debe hacerse cuando entra en la web 2.o,  es la que de alguna manera puede decirnos si es más adecuado separar la actividad profesional de la personal en dos "marcas" distintas. Cuando hay una intencionalidad, cuando hay un propósito, un manejo consciente de la red como una herramienta con una utilidad definida, siempre parece más apropiado utilizar una marca especifica para ello de un carácter profesional. Y además está bien decirlo allí donde lo presentemos.

¿Y queda lo personal absolutamente desterrado de una marca profesional?  Pues obviamente no, ¿Quién no pone algo de si mismo, a veces casi todo,  en su trabajo? Y es bueno observar cómo lo personal y lo profesional van muchas veces intrínsecamente unidos. Es personal hasta la elección de contenidos, la toma de partido, y el tono de lo escrito. Ahh el tono de lo escrito! Porque muchas veces pensamos que las cuentas de contenido profesional tienen que tener un tono de neutralidad en el discurso o de seriedad o de redacción apropiado y elevado. Pero la seriedad queda para los contenidos, serios y rigurosos, pero no es imprescindible en el tono. Un tono informal en el discurso hace la marca más acogedora, más cercana y..más personal. Aunque siga siendo estrictamente profesional su contenido.

Y todo esto lo pensaba yo a propósito del #carnavalsalud que nos proponían este mes en wikisanidad

4 comentarios:

  1. Algo me suena de lo de mar de posibilidades. Y tampoco soy yo capaz de desdoblarme... aunque, quizás, ello implique que me encuentren menos en Google. Sigo siendo yo, en presencial y en la Red.

    ResponderEliminar
  2. Efectivamente, eso del mar de posibilidades me sigue pareciendo una acertada metáfora desde el momento en el que te lo oí, tocayo. Algo de identidad digital y de marcas personales ya se dijo en aquel curso. Reconozco que según crece el número de seguidores en cantidad y calidad en twitter siento muchas tentaciones de crear una cuenta paralela seria y profesional, pero al final pienso que mi apuesta es la que es y con la cuenta única me quedo.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Aurora. Superman tiene bien separada su marca personal de la profesional. Aunque creo recordar que en alguna de las películas se lía un poco con ello...

    ResponderEliminar