miércoles, 12 de junio de 2013
El tiempo de la salud comunitaria (una vez más)
El pasado Domingo el consejero de salud del Gobierno Vasco escribió un artículo en la edición impresa del diario El Correo (no lo encuentro en la edición digital) cuyo título era. "La salud: derecho y patrimonio". Escribía el consejero acerca de la promoción y la prevención de la salud como bandera de los tiempos futuros y frente a una cultura asistencial de la que venimos en el pasado. Hacía público de este modo la apuesta de su departamento en esta legislatura "..por un trabajo transversal sobre los determinantes sociales de la salud. Trabajo con todas las instituciones del Gobierno, diputaciones y ayuntamientos, etc.. No creemos en una política de salud unidimensional, sino en la incorporación del vector de la salud a todas las políticas."
Días después, el lehendakari, en el acto de inauguración de un nuevo hospital, y según noticia recogida por el mismo medio de comunicación animaba a adquirir hábitos de vida saludable.
Ha llegado, parece ser, la hora de la salud comunitaria y de la promoción de la salud, la hermana pobre de los sistemas sanitarios. Llamaremos a los ayuntamientos para hacer educación para la salud en los centros y actos municipales, contactaremos con el departamento de educación para realizar talleres educativos en colegios e institutos del pueblo, buscaremos colaborar con aquellas asociaciones de vecinos, o servicios de la comunidad en jornadas o acciones concretas, etc... Es un reto interesante que el centro de salud de cada pueblo, barrio lidere todo aquello que con la salud tenga que ver en el entorno siempre desde una posición de colaboración y apoyo. Podemos volver a darnos una vuelta por Proyecto Fresneda que sigue siendo una referencia y seguro que aprenderíamos mucho.
Pero el consejero también hablaba de preservar y de blindar lo que tenemos y de olvidarnos de aventuras. No están los tiempos para florituras según nos dicen. Seguro que no lo están y yo sólo puedo hablar desde la ignorancia (se puede, consecuentemente, no leer más a partir de este punto) Pero apostar por hacer una salud comunitaria es apostar por ser valientes, por salir de nuestra zona de confort y aventurarnos por terrenos no muy transitados hasta ahora. Entiendo que no hay que dar pasos "a lo loco" pero para eso tenemos otras experiencias y la ciencia. No inventemos otra vez la rueda, cierto. Pero el discurso ganaría enteros con un tono un poco más....inspirador.
Y sí, a mi también "me chirría" un poco que alguien hable de promocionar hábitos de vida saludables cuando está inaugurando un hospital. ¿Necesitamos más hospitales? Alguien dirá que es demagogia preguntar cuántos programas de promoción de la salud se pueden hacer con los euros que cuesta hacer un hospital. Pero da por pensar si ese dinero podría ir a salud bucodental, a implicar a los polideportivos en ser más accesibles a la población, en acondicionar el entorno para pasear, etc....En fin, seguimos buscando setas, mientras nos venden rolex. ¿cambiamos?
lunes, 10 de junio de 2013
My #videosysalud 2013
"Poner imágenes a un concepto abstracto en el cerebro surte un efecto inmediato (...) En los laboratorios estamos comprobando el impacto,, hasta ahora desconocido, de las imágenes en los procesos cognitivos. Las últimas investigaciones aclaran que la imagen cuenta como instrumento de permanencia o duración en la memoria. Sin imagen es difícil que algo se asiente en la memoria a largo plazo. Y sin memoria a la largo plazo no se produce la reacción querida" (Excusas para no pensar, Eduard Punset.)
Por casualidad apareció lo anterior en el libro que leía en el viaje de vuelta a casa desde Granada. Volvíamos de las III jornadas #videosysalud y el pasaje se antoja como un potente argumento para explicar el por qué de unas jornadas de éste tipo. Cada vez más convencidos de que el conocimiento por si mismo no vale, buscamos modos de que nuestro mensaje pueda difundirse, compartirse y, en el más ambicioso de los objetivos, provoque una reflexión o un cambio de conducta. En el terreno de la salud hay mucho conocimiento avalado científicamente pero tenemos la sensación de que no llega de modo "potente" a los destinatarios.
Es por tanto un reto buscar formas de comunicación complementarias a las que venimos usando desde siempre para lograr que nuestros mensajes crezcan en fuerza, claridad y se vuelvan más eficientes. Lo vimos el sábado escuchando testimonios de pacientes de la Escuela de pacientes de Andalucía, ("se aprende desde la vivencia y la experiencia" dijo Joan Carles March). Rosa Perez y Salvador Casado nos alentaron y motivaron a que nos lancemos, no a la piscina, si no al smartphone, la tablet, la cámara, y exploremos y comuniquemos nuestros mensajes.
Jose Antonio Alguacil hizo una muy interesante y amena presentación que tituló "¿es posible el retorno de la inversión?" . Escuchamos hablar de objetivos, de medir, desde lo racional (datos), pero, ojo! también desde lo emocional (percepciones) y de las cualidades que tiene que tener un buen vídeo.
De los talleres solo puedo hablar del que yo asistí. Xavier y Carlos nos dieron unas ideas sobre edición de vídeos. Lo mejor que se puede decir de un taller es que sea práctico y teniendo en cuenta que 24 h después ya hay algún vídeo por la red que salió de éste momento pues..está todo dicho.
Muy buena idea, en mi opinión, las pechakuchas, donde pudimos ver y escuchar ideas y propuestas interesantes.
Pero lo mejor de una jornada como ésta son las personas. En primer lugar las que se encargan de organizarlo todo y a quienes quiero dar las gracias y decirles que su trabajo sirve, y sirve para mucho. Y luego estamos los demás, los que pululamos a primera hora, en ese espacio dedicado a conocernos, a vernos, a encontrarnos, sin saber muy bien qué hacer, con timidez, preguntándonos a veces quién nos mandará meternos a nosotros en ésto. Pero casi siempre, poco a poco, sutilmente, vamos mostrando todo aquello que nos une, y eso, va tejiendo una red que nos enmaraña y atrapa. (en algunos casos, más de lo que creemos.) Por eso me encanta el valor que se le da a los momentos informales, a los pasillos, a las cenas, y también lo importante que es la distinta procedencia de los asistentes, geográfica y profesionalmente.
Yo me lo pasé bien.
Todo lo ocurrido en la III jornada #videosysalud lo puedes consultar aquí (streaming)
Todo lo vívido y percibido está también en twitter en el hastag #videosysalud
jueves, 14 de marzo de 2013
Repartiendo juego o cómo empoderarse en salud
¿Existe sólo aquello que se nombra? O dicho de otra forma, ¿sólo existen las cosas cuando se nombran? En Wikisanidad nos proponen para este mes de Marzo reflexionar sobre lo que se denomina "el paciente empoderado" en el #CarnavalSalud. Comienza esta entrada hablando de términos y nombres no con el objetivo de cuestionar todavía más el tan cuestionado término, sino más bien con la intención de reflejar una primera cuestión.
Existen, han existido siempre, entre la gente que atendemos en la consulta personas más implicadas, más concienciadas y más deseosas de saber sobre los problemas de salud que les afectan. Probablemente el acceso de un modo más fácil a la información a través de los medios de comunicación, foros en internet, redes sociales, y páginas webs les ha dado más visibilidad. Pero, ¿no son las asociaciones de pacientes el más clásico, y puede que hasta ahora efectivo, modelo de paciente empoderado?
Pero, aceptando que esto es un blog y el debate está lanzado desde una wiki, vamos a centrar el tema relacionándolo con las TEP (tecnologías del empoderamiento y la participación). Habla Dolors Reig de ese término en su libro Socionomía y lo plantea como un paso evolutivo de las llamadas TICs (tecnologías de la información y el conocimiento). Parte de la sociedad no se conforma sólo con saber, quiere, además, que ese conocimiento que adquiere se traduzca en una mayor implicación y un mayor poder de decisión. Puede que sea una realidad y puede que sea cada vez más significativa pero a mí personalmente me cuesta verla. Me cuesta ver que mis pacientes en consulta puedan tener un cambio de rol asumiendo más responsabilidades más allá de lo que lo hacen ahora. Me cuesta verlo porque no sé yo si ese es un fenómeno que se da o que se provoca, y si se trata de lo segundo, no se yo cómo se empodera a alguien. Ni si es un papel que me corresponde a mí.
En el diccionario de la RAE empoderar es sinónimo de apoderar y ésto último lo define como "dar poder a una persona" en una de sus acepciones. Se trata pues de dar poder, de perder desde el lado del personal sanitario poder para cederlo a los pacientes. Probablemente de hacer un uso más responsable, osado y atrevido del llamado principio de autonomía, pero si uno pudiera medir la aplicación de dicho principio en la cotidianidad de las consultas de medicina y enfermería tampoco encontraríamos ahí algún dato para la esperanza.
Toca mirar a iniciativas como el programa Paciente Activo en Euskadi o la Escuela de Pacientes en Andalucía e iniciativas similares, que hacen ese esfuerzo para avanzar en este cambio cultural. Es posible que tengamos que pensar en la toma de decisiones compartidas como un lugar de encuentro entre quienes quieran hacer las cosas de un modo distinto. Y esperar a ver que pasa cuando los poderosos, los sanitarios, nos enfrentemos a ello.
Queda pendiente para otro día hablar de aquellos a los que ante la perspectiva y el planteamiento te dicen aquello de. "empodérate tú y a mí déjame en paz!"
jueves, 7 de marzo de 2013
¿Y si nos da por conocernos?
Tengo una compañera de trabajo que tiene muchas buenas ideas. Y además muchas de ellas las hace realidad lo que hace que la admire, y mucho. Una de éstas ideas se le resiste. Propone Rosa que deberíamos rotar entre los distintos puestos del centro de salud, esto es, que el personal sanitario pasemos una mañana dando citas o tramitando quejas, o ...que las enfermeras y/o el personal del área de atención al paciente pasen por la consulta médica y que los médicos rotemos por la sala de curas, por ejemplo.Dice Rosa, que de este modo comprenderíamos todos los problemas a los se enfrentan diariamente cada uno y con esa apertura de miras mejoraría nuestro trabajo, nuestra relación,etc Pero cómo he dicho, parece que la idea no acaba de cuajar en algo práctico.
En las últimas semanas he tenido el placer de asistir a dos cenas especiales. En distintos contextos pero con un mismo nexo de unión, personas que tenemos la costumbre de aparecer por la red de diferentes maneras, bien por twitter, a través de la blogosfera o por iniciativas on-line y off-line que han desarrollado y promovido. En la primera cena había enfermeras, cirujanos, médicos de familia, técnicos de calidad y comunicación, gerentes, directores económicos y referentes en el mundo de la innovación. No era muy distinta la composición de la mesa de la segunda cena, aunque las personas eran otras. pediatras, enfermeras, informáticos, médicos de familia y de empresa, cardiologas, técnicos de organización y de calidad, personas del mundo de la innovación y de la educación, y gente del ámbito de las redes sociales de pacientes...y espero no dejarme a nadie.
"Personas unidas por algo", dijo alguien. "¿Qué nos une?" pregunté yo. "Quizás que pensamos que hay una manera diferente de hacer las cosas" fue la respuesta. Por supuesto que en ambas ocasiones arreglamos el mundo, (aunque todavía no notéis nada, darnos tiempo), y por supuesto que en realidad el principal motivo por el que estábamos juntos era el de divertirnos, pero vale a veces la pena detenerse en lo cotidiano y observar, y filosofar... y no subestimar ciertas situaciones
Como buen vasco sé que alrededor de una mesa se construyen los cimientos y las raíces de las relaciones. Una buena sobremesa da para conversaciones y para conocernos, para ver de qué hablamos cada uno, cuales son nuestras preocupaciones, cuales son nuestras ironías y cuales nuestras aspiraciones. Estando juntos conocemos "cómo respiramos" y es positivo salir de nuestras "zonas de confort gremiales" y buscarnos, y encontrarnos, personal y profesionalmente Se producen entonces pequeños y sutiles cambios en nuestra mirada que nunca se sabe en qué pueden devenir.
En torno a una mesa o en el lugar de trabajo, pero tenemos que convencernos de lo positivo que es conocernos unos a otros. Del encuentro de dos mundos distintos salen a veces momentos tan mágicos cómo éste:
P.D. El resto de estos días han sido un poco más de lo mismo, oyendo palabras como integración, plataformas, sinergias,etc y todas saliendo del centro mismo del universo de la organización. Pero lo divertido está en la periferia.
En las últimas semanas he tenido el placer de asistir a dos cenas especiales. En distintos contextos pero con un mismo nexo de unión, personas que tenemos la costumbre de aparecer por la red de diferentes maneras, bien por twitter, a través de la blogosfera o por iniciativas on-line y off-line que han desarrollado y promovido. En la primera cena había enfermeras, cirujanos, médicos de familia, técnicos de calidad y comunicación, gerentes, directores económicos y referentes en el mundo de la innovación. No era muy distinta la composición de la mesa de la segunda cena, aunque las personas eran otras. pediatras, enfermeras, informáticos, médicos de familia y de empresa, cardiologas, técnicos de organización y de calidad, personas del mundo de la innovación y de la educación, y gente del ámbito de las redes sociales de pacientes...y espero no dejarme a nadie.
"Personas unidas por algo", dijo alguien. "¿Qué nos une?" pregunté yo. "Quizás que pensamos que hay una manera diferente de hacer las cosas" fue la respuesta. Por supuesto que en ambas ocasiones arreglamos el mundo, (aunque todavía no notéis nada, darnos tiempo), y por supuesto que en realidad el principal motivo por el que estábamos juntos era el de divertirnos, pero vale a veces la pena detenerse en lo cotidiano y observar, y filosofar... y no subestimar ciertas situaciones
Como buen vasco sé que alrededor de una mesa se construyen los cimientos y las raíces de las relaciones. Una buena sobremesa da para conversaciones y para conocernos, para ver de qué hablamos cada uno, cuales son nuestras preocupaciones, cuales son nuestras ironías y cuales nuestras aspiraciones. Estando juntos conocemos "cómo respiramos" y es positivo salir de nuestras "zonas de confort gremiales" y buscarnos, y encontrarnos, personal y profesionalmente Se producen entonces pequeños y sutiles cambios en nuestra mirada que nunca se sabe en qué pueden devenir.
En torno a una mesa o en el lugar de trabajo, pero tenemos que convencernos de lo positivo que es conocernos unos a otros. Del encuentro de dos mundos distintos salen a veces momentos tan mágicos cómo éste:
P.D. El resto de estos días han sido un poco más de lo mismo, oyendo palabras como integración, plataformas, sinergias,etc y todas saliendo del centro mismo del universo de la organización. Pero lo divertido está en la periferia.
sábado, 23 de febrero de 2013
Decorando la consulta con un poco de priming
Consulta Dr Salvador Casado en Villalba
Pero no sólo en el terreno de lo abstracto parece que se dan este tipo de fenómeno que en inglés se denomina priming. El control de las emociones a través de pequeños gestos, es otro de los ejemplos que podríamos traer. Si perseveramos en sonreír, en hacer el gesto de sonreír, su mímica, cada vez que estamos enfadados o tristes, es posible que podamos revertir el sentido de esa emoción. La escritora Elsa Punset explica algo de todo ésto mucho mejor en esta entrevista.
En el año 2006, Melissa Bateson y sus colaboradores publicaron un artículo en el que exponían un estudio que habían realizado para examinar el efecto de unas determinadas imágenes en la conducta. Los investigadores eligieron una cocina de una oficina dónde los empleados tomaban el café y lo pagaban ellos mismos con una aportación voluntaria aunque había una lista de precios recomendados. Pusieron sin aviso en la pared encima de la lista de precios imágenes de unos ojos o de unas flores alternativamente durante 10 semanas cambiando de imagen cada semana. Observaron que las semanas que colgaba de la pared unos ojos, los trabajadores dejaban más dinero que los días que la imagen era de unas flores, y más dinero dejaban cuanto más penetrante fuera la mirada.
Seguramente por ese proceso de asociación de ideas, pero todavía no he podido desentrañar exactamente su trazabilidad, después de leer sobre eso, me he encontrado pensando en la consulta médica donde trabajo. En sus paredes hay unos posters con paisajes turísticos , y algún póster del cuerpo humano y sus metámeras, Desconozco si su visión despierta algún tipo de aleteo de mariposa en la mente de los pacientes que desencadene un maremoto en cierto momento posterior a la visita médica. Desconozco siquiera si reparan en ellos, aunque algunos sí hacen comentarios al respecto. Pero tomando en cuenta lo hasta aquí leído, creo que voy a cambiar la decoración y poner fotos de fruta apetitosa, caminos que transcurren por frondosas alamedas e invitan al paseo, y gente feliz y sonriente. En definitiva, una consulta que transmita salud y bienestar.
Ah y probaré también a sonreír, porque quien sonrisas da, sonrisas recibe.
(Estas cosas las cuenta D. Kahneman en su libro "Pensar rápido, pensar despacio". Y lo que aprendo con su lectura y las reflexiones que de ella me asaltan me apetece compartirlas por aquí)
miércoles, 13 de febrero de 2013
Determinantes de salud
Llevo ya varios meses, casi tantos como los que llevo sin aparecer por aquí, recibiendo un curso sobre investigación. La experiencia da para abrir otro blog llamado algo así como "Tribulaciones de un médico de atención primaria en el fascinante mundo de la chi cuadrado." pero mi tendencia a la inconstancia me ha desaconsejado la idea. Así que aprovechando sinergias intentaré volcar aquí de vez en cuando algunas de las cosas que aprendo, descubro, o detesto de la experiencia.
Tiempo y entrada habrá de hablar de "LA IDEA" y de "la idea", o la que se supone que tengo que tener para "echarme al monte", para comentar la (mítica) poca cultura que tenemos en el terreno de la investigación y cosas varias pero hoy, mientras hacía el camino de vuelta desde el trabajo a casa, le daba vueltas a "cómo medir" y he acabado pensando que en realidad...es difícil medir salud.
O mejor dicho, parece que es mucho más fácil medir enfermedad que salud. De hecho nuestras enfermedades son leves, moderadas y severas o graves y no solemos tener una salud grave, aunque sí una excelente salud pero...¿qué es una salud excelente? ¿Una analítica sin asteriscos? Echamos manos de cuestionarios que miden salud percibida, calidad de vida, etc, pero ni siquiera esos nos garantizan que estamos midiendo salud.
Es quizás por eso que siempre la sanidad se ha dedicado más a curar enfermedades y siempre ha tenido pendiente liderar todo lo relacionado con la promoción de la salud. Es por eso, quizás, que cuando estudiamos determinantes de salud nos referimos al Informe Lalonde que al sistema sanitario le atribuye solo un 10 % sobre "el total de la salud". Y, por eso será, que igual los sistemas sanitarios debemos volver a mirar más al segundo apellido de, por ejemplo, mi especialidad, sí, eso de comunitaria. Y preguntándome si ha tenido más impacto en la historia la penicilina, las vacunas, y la aspirina o el alcantarillado y la luz eléctrica, he llegado a casa. Ya veis que eso de investigar da para mucho.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Mírame, diferénciate. Año 1
Hoy un paciente me ha llamado Iñigo. Literal. Bueno, se habrá confundido.De hecho es algo que hasta a mí me hubiera pasado desapercibido de no ser porque hoy estaba con el radar puesto. No me tendrá muy diferenciado. O no me habrá mirado bien. ¿Nos miran nuestros pacientes? ¿Nos hacemos visibles?
Hoy hace un año que "Mírame, diferénciate" vio la luz. Siempre he pensado en la iniciativa como un modo reflexionar sobre mí mirada, sobre ese gesto o esa actitud que logre transmitir a cada persona que en ese instante concreto y en ese lugar preciso ella es la depositaria de toda mi atención, y lo es ella, no solamente sus síntomas o su motivo de consulta. Pero hoy, un año después me ha dado por pensar como sujeto pasivo. ¿Cómo quiero ser yo mirado? ¿Cómo quiero ser yo diferenciado? Y sobre todo, ¿qué puedo hacer yo por ello?
Un año después y echando la vista atrás me doy cuenta que eso del mírame ha pasado por mi cabeza con cierta frecuencia y en lugares muy diversos: en la consulta, en algunas jornadas, en más de una visita al supermercado, alguna vez que he puesto la mano en el hombro de alguien, y cuando alguien ha venido unos días a trabajar al centro y he ido a presentarme...
Un año que no ha caído en saco roto y por el que me gustaría dar las gracias a quienes lo pensaron,, le dieron forma y a todos los que han apostado por la idea y la iniciativa.
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