miércoles, 25 de septiembre de 2013

Conflicto de intereses



Ando buscando un artículo en alguna revista médica en donde los autores declaren tener conflicto de intereses. Digo yo que alguno habrá porque si la existencia de dichos conflictos es causa de rechazo de un artículo, no sería tan necesario explicitarlo. La mera publicación del mismo ya excluiría la posibilidad de influencias más allá del mero interés altruista de aportar luz en la ciencia.
Cabe la posibilidad, de que "conflicto de intereses" entre en dura pugna con "consentimiento informado" en la competición de coletillas retóricas, tan imprescindibles en la forma  como vacías de contenido y sentido.

En el manual de elaboración de documentos de GuíaSalud  en su anexo 5 nos lo define como "Un conflicto de intereses se produce en aquellas circunstancias en que el juicio profesional sobre un interés primario, como la seguridad de los pacientes o la validez de la investigación, puede estar influenciado en exceso por otro interés secundario" y nos desgrana aquellas situaciones concretas que hay que tener en cuenta a la hora de declarar los intereses"  que uno puede tener. Hay en dicho anexo referencia fundamentalmente a dos conceptos cuya sola presencia nos tiene que hacer poner las orejas tiesas: "industria" y "financiación". Se habla también de prestigio personal, y alguna otra cosa de pasada.

Conflicto de intereses, industria, financiación. Tres conceptos que colocados así seguidos circulan por nuestro cerebro a la velocidad de la luz hacia conclusiones obvias. ¿No?
Si hacemos desaparecer industria y financiación...puede que conflicto de intereses pierda sentido y es cuando respiramos tranquilos y podemos leer la coletilla: "los autores declaran no tener ningún conflicto de intereseses"

Aun así, me preguntaba si alguna vez vería publicado algo así como "los autores de este artículo trabajan en Osakidetza organización que tiene como línea estratégica la atención a la cronicidad y favorece y promociona  la investigación en ese campo" o podría leer esta otra cosa: "los autores de este trabajo son socios de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC)  que apuesta por una sanidad pública" en un trabajo de investigación que avale la eficiencia de un sistema público de salud. Y que decir de los intereses particulares, profesionales y personales, ideológicos, éticos, ....¿nadie de los que pública los tiene? "los autores del artículo se declaran contrarios a políticas de anticoncepción y de control de la natalidad  por motivos religiosos"  Estaría bien leerlo en ese estudio epidemiológico sobre los embarazos no deseados.

Al final, igual no pasa nada por tener conflictos de intereses y exponerlos. A criterio del lector quedará , junto con los criterios científicos y metodológicos obviamente,  si tergiversan, sesgan, o invalidan las publicaciones. A veces puede que lo sospechoso sea no tener ningún conflicto de intereses.


En los alrededores del tema, más (y mejor planteadas)  Reflexiones de Rafa Olalde hace un tiempo

La imagen es una tira cómica de Dilbert

martes, 17 de septiembre de 2013

Las casas modernas no tienen rellano




Las casas modernas no tienen rellano. Algunos bloques de pisos tienen salida directa desde el ascensor a la puerta del domicilio en cuestión. La escalera se oculta detrás de una puerta. Todo es muy recogido, muy discreto, muy privado. Hablábamos de ello hoy en la consulta.

"El marido y los hijos están excluidos. Amigas no tengo muchas, además eso de ir a las cafeterias no me gusta mucho. Antes estaban las vecinas. Pero muchas ya no están, y ahora no es como antes. Las puertas siempre están cerradas y no te puedes fiar ya de nadie...."

Pero todo había comenzado un poco antes: "Al final no he ido al neurólogo. No tengo ganas de contarle mis penas a nadie. Hace años iba a confesarme al cura. Nunca me han gustado los curas pero había que contarle las cosas a alguien. Pero ahora no tengo ganas, aunque tampoco tengo con quién desahogarme...."

Y aunque llena de tópicos la frase sonaba real, e inmediatamente venían a mi cabeza palabras y expresiones que escucho todo los días: red social, brecha digital, exclusión, ...y pensaba que tan preocupados estamos por definir, desacreditar o imponer los términos del futuro que se nos diluyen los de siempre y no nos damos cuenta que desaparecen.

Y si brechas hay muchas, tiritas parece que pocas.


(la foto que ilustra la entrada es de Yohel Amat)

martes, 10 de septiembre de 2013

Personalmente profesional




Suena un poco presuntuoso, pero después de un par de años merodeando por la redes sociales una de las tantas cosas que he escrito que más me gustan es mi bio de twitter. No di muchas vueltas para escribirla y tampoco me tomé mucho tiempo eligiendo las palabras, pero si que recuerdo que algo que me propuse fue no escribir "soy médico de familia". "Soy muchas cosas" pone, "trabajo de médico de familia" matizo después.

Entre lo que sabia que podía ocurrir estaba mi incontinencia que iba a dificultar mantenerme dentro de unos parámetros exclusivamente profesionales.  Es algo que me ocurre frecuentemente también entre las cuatro paredes de mi consulta. Me cuesta entender eso de la distancia terapéutica. No me voy de vinos con mis pacientes, no creo que lo hiciera, pero me gusta comentar con ellos cosas que se salen de lo estrictamente médico mientras espero que la impresora de la consulta decida, por fin!, escupir la receta. Por lo tanto, esta forma de ser que me acompaña desde que tengo uso de razón me lo puso relativamente fácil:  una cuenta única  off line, que mantiene esa filosofía cuando se da una vuelta on line. Incompetencia para separar mi marca profesional de la personal (que por otro lado ignoraba que la tuviera)

Ahora bien, mi aparición por, fundamentalmente, twitter  fue por inercia, jugueteando con un perfil por rellenar en cualquier momento delante del ordenador. Es decir, no tenía, ni tengo, ningún otro objetivo que mostrarme y encontrarme con gente cuando navego en este "mar de posibilidades". ¿Para qué estamos en redes sociales? Esta pregunta que dicen los manuales que uno debe hacerse cuando entra en la web 2.o,  es la que de alguna manera puede decirnos si es más adecuado separar la actividad profesional de la personal en dos "marcas" distintas. Cuando hay una intencionalidad, cuando hay un propósito, un manejo consciente de la red como una herramienta con una utilidad definida, siempre parece más apropiado utilizar una marca especifica para ello de un carácter profesional. Y además está bien decirlo allí donde lo presentemos.

¿Y queda lo personal absolutamente desterrado de una marca profesional?  Pues obviamente no, ¿Quién no pone algo de si mismo, a veces casi todo,  en su trabajo? Y es bueno observar cómo lo personal y lo profesional van muchas veces intrínsecamente unidos. Es personal hasta la elección de contenidos, la toma de partido, y el tono de lo escrito. Ahh el tono de lo escrito! Porque muchas veces pensamos que las cuentas de contenido profesional tienen que tener un tono de neutralidad en el discurso o de seriedad o de redacción apropiado y elevado. Pero la seriedad queda para los contenidos, serios y rigurosos, pero no es imprescindible en el tono. Un tono informal en el discurso hace la marca más acogedora, más cercana y..más personal. Aunque siga siendo estrictamente profesional su contenido.

Y todo esto lo pensaba yo a propósito del #carnavalsalud que nos proponían este mes en wikisanidad

lunes, 5 de agosto de 2013

A pie de cama



¿Cómo tiene que ser la sensación de estar ingresado en un hospital, postrado en una cama, y ver entrar todos los días a una media de 5 o 6 médicos y no saber el nombre y  ni siquiera la especialidad de la mayoría de ellos?
¿Cómo debe de ser la experiencia de no saber quienes son las personas que te asean, te lavan, e invaden tu espacio vital mas íntimo sin pedirte perdón ni permiso?
¿Cuánta dignidad puede haber en el gesto del familiar que espera en el pasillo con la intranquilidad de la incertidumbre y que al acercarse al profesional que sale de una habitación de hospital para ver si hay alguna información novedosa e importante que conocer se ve despachado con monosílabos y displicencia?

¿En qué momento decidimos que es mejor pasar planta escondidos en el anonimato de un grupito de 3 o 4, cuchicheando y girándonos para que no nos oigan lo que podemos decir, cruzando miradas, dando la sensación que lo primero que se desea al entrar en una habitación es salir de ella?

¿Quién nos ha contado que a la habitación se entra siempre con prisas, que se reprocha cuando no ha sucedido lo que esperábamos, que hay que desconsiderar lo que nos cuentan?

¿Quién ha decidido que la relación entre sanitarios y pacientes está basada en frases hechas, coletillas, incomodidad?

¿A qué esperamos a presentarnos, a decir quienes somos, lo que estamos dispuestos a hacer y lo que probablemente no esté en nuestras manos? ¿Por qué no probar un día a decir que entre todos lo vamos a hacer bien?





martes, 30 de julio de 2013

La belleza del bien morir



A veces puede ser transgresor decir que existe belleza en el bien morir. Lo puede ser más en estas días en los que la muerte aparece brutalmente, por sorpresa y se muestra despiadada y hace que se nos llene la vida de por qués que no encontrarán nunca respuesta. 

Sin embargo, morir es la única certeza de la que consta nuestra vida. Todo lo demás es aleatorio, todo lo que nos acontezca está por descifrar pero en el morir la x de la ecuación es cuándo y cómo porque el resultado es conocido. Y con todo esto, en vez de acoger el fin de la vida como algo natural e intrínsecamente unido a ella, huimos ansiosos y miramos siempre para otro lado cuando la intuimos cercana.

Hace ya algunas semanas que murió. No era de los pacientes que más solía acudir a la consulta pero cada vez que estos meses atrás hemos tenido la oportunidad de compartir minutos ha sido para mí una experiencia de aprendizaje continuo. Desde el momento que supo que le habían diagnosticado un cáncer lo dejó claro: "Ya sabemos lo que hay. Ya me han dicho que es incurable, así que vamos tirando...y hasta dónde lleguemos" Si de algo me alegraba en cada visita era que el dolor, contra pronóstico, no aparecía o lo hacía de un modo discreto. Tuviste suerte en eso. También el trabajo de las personas de hospitalización a domicilio puso su granito de arena en ello. 

Cuando salí de tu casa el primer día que fui a verte porque ya no podías acudir a la consulta pensé en que todo estaba siendo muy tranquilo. Te ibas y lo que transmitías era que te ibas, porque era lo que tocaba. Me gustaba hablar contigo y me quedé con ganas de haberlo hecho mucho más y de muchas más cosas. Admiraba tu lucidez y disfrutaba de esos momentos en los que te vi brindando con vino por un día más ganado a la vida. Me contabas que seguías ocupándote de algunas cosillas del trabajo porque eran compromisos que en la medida de lo posible querías cumplir y te veías con fuerzas para ello. A veces me he preguntado qué pensarías cuando te ocupabas de "esas cosillas"

En muy pocas ocasiones he tenido la sensación como durante aquellos momentos de que morirse debe de ser eso:  abandonar este mundo con la sensación de una vida "vivída" y dejando detrás un rastro de cariño, admiración ganado a pulso. Todo eso lo he podido comprobar después. Pocas veces he tenido una sensación de armonía tan acompasada entre la vida y la muerte cómo cuando pienso en esos días y en aquellas visitas. Tendemos a imaginar a la muerte de diversas maneras, le dotamos de apariencia, y me gusta pensar, entrando en ese juego, que fue ella misma quién te abrió la puerta como muestra de respeto por haberle mirado a los ojos continuamente, sin desafíos ni reproches, pero tampoco concediendo nada. 

Lo que más frecuentemente dice la gente cuando le preguntan acerca de cuál sería la manera de la que quisieran morirse suele ser que "dormido y sin enterarme" Ahora, en eso, tu ejemplo también me ha dejado con dudas.....

miércoles, 12 de junio de 2013

El tiempo de la salud comunitaria (una vez más)



El pasado Domingo el consejero de salud del Gobierno Vasco escribió un artículo en la edición impresa del diario El Correo (no lo encuentro en la edición digital) cuyo título era. "La salud: derecho y patrimonio". Escribía el consejero acerca de la promoción y la prevención de la salud como bandera de los tiempos futuros y frente a una cultura asistencial de la que venimos en el pasado. Hacía público de este modo la apuesta de su departamento en esta legislatura  "..por un trabajo transversal sobre los determinantes sociales de la salud. Trabajo con todas las instituciones del Gobierno, diputaciones y ayuntamientos, etc.. No creemos en una política de salud unidimensional, sino en la incorporación del vector de la salud a todas las políticas."
Días después, el lehendakari, en el acto de inauguración de un nuevo hospital, y según noticia recogida por el mismo medio de comunicación  animaba a adquirir hábitos de vida saludable.

Ha llegado, parece ser, la hora de la salud comunitaria y de la promoción de la salud, la hermana pobre de los sistemas sanitarios. Llamaremos a los ayuntamientos para hacer educación para la salud en los centros y actos municipales, contactaremos con el departamento de educación para realizar talleres educativos en colegios e institutos del pueblo, buscaremos colaborar con aquellas asociaciones de vecinos, o servicios de la comunidad en jornadas o acciones concretas, etc... Es un reto interesante que el centro de salud de cada pueblo, barrio lidere todo aquello que con la salud tenga que ver en el entorno siempre desde una posición de colaboración y apoyo. Podemos volver a darnos una vuelta por Proyecto Fresneda que sigue siendo una referencia y seguro que aprenderíamos mucho.

Pero el consejero también hablaba de preservar y de blindar lo que tenemos y de olvidarnos de aventuras. No están los tiempos para florituras según nos dicen. Seguro que no lo están y yo sólo puedo hablar desde la ignorancia (se puede, consecuentemente, no leer más a partir de este punto) Pero apostar por hacer una salud comunitaria es apostar por ser valientes, por salir de nuestra zona de confort y aventurarnos por terrenos no muy transitados hasta ahora. Entiendo que no hay que dar pasos "a lo loco" pero para eso tenemos otras experiencias y la ciencia. No inventemos otra vez la rueda, cierto. Pero el discurso ganaría enteros con un tono un poco más....inspirador.

Y sí, a mi también "me chirría" un poco que alguien hable de promocionar  hábitos de vida saludables cuando está inaugurando un hospital. ¿Necesitamos más hospitales? Alguien dirá que es demagogia preguntar cuántos programas de promoción de la salud se pueden hacer con los euros que cuesta hacer un hospital. Pero da por pensar si ese dinero podría ir a salud bucodental, a implicar a los polideportivos en ser más accesibles a la población, en acondicionar el entorno para pasear, etc....En fin, seguimos buscando setas, mientras nos venden rolex. ¿cambiamos?

lunes, 10 de junio de 2013

My #videosysalud 2013


"Poner imágenes a un concepto abstracto en el cerebro surte un efecto inmediato (...) En los laboratorios estamos comprobando el impacto,, hasta ahora desconocido, de las imágenes en los procesos cognitivos. Las últimas investigaciones aclaran que la imagen cuenta como instrumento de permanencia o duración en la memoria. Sin imagen es difícil que algo se asiente en la memoria a largo plazo. Y sin memoria a la largo plazo no se produce la reacción querida" (Excusas para no pensar, Eduard Punset.)

Por casualidad apareció lo anterior en el libro que leía en el viaje de vuelta a casa desde Granada. Volvíamos de  las III jornadas #videosysalud y el pasaje se antoja como un potente argumento para explicar el por qué de unas jornadas de éste tipo. Cada vez más convencidos de que el conocimiento por si mismo no vale, buscamos modos de que nuestro mensaje pueda difundirse, compartirse y, en el más ambicioso de los objetivos, provoque una reflexión o un cambio de conducta. En el terreno de la salud hay mucho conocimiento avalado científicamente pero tenemos la sensación de que no llega de modo "potente" a los destinatarios.

Es por tanto un reto buscar formas de comunicación complementarias a las que venimos usando desde siempre para lograr que nuestros mensajes crezcan en fuerza, claridad y se vuelvan más eficientes. Lo vimos el sábado escuchando testimonios de pacientes de la Escuela de pacientes de Andalucía, ("se aprende desde la vivencia y la experiencia" dijo Joan Carles March). Rosa Perez y Salvador Casado nos alentaron y motivaron a que nos lancemos, no a la piscina, si no al smartphone, la tablet, la cámara, y exploremos y comuniquemos nuestros mensajes.
Jose Antonio Alguacil hizo una muy interesante y amena presentación que tituló "¿es posible el retorno de la inversión?" . Escuchamos hablar de objetivos, de medir, desde lo racional (datos), pero, ojo! también desde lo emocional (percepciones) y de las cualidades que tiene que tener un buen vídeo.

De los talleres solo puedo hablar del que yo asistí. Xavier y Carlos nos dieron unas ideas sobre edición de vídeos. Lo mejor que se puede decir de un taller es que sea práctico y  teniendo en cuenta que 24 h después ya hay algún vídeo por la red que salió de éste momento pues..está todo dicho.
Muy buena idea, en mi opinión, las pechakuchas, donde pudimos ver y escuchar ideas y propuestas interesantes.

Pero lo mejor de una jornada como ésta son las personas. En primer lugar las que se encargan de organizarlo todo y a quienes quiero dar las gracias y decirles que su trabajo sirve, y sirve para mucho. Y luego estamos los demás, los que pululamos a primera hora, en ese espacio dedicado a conocernos, a vernos, a encontrarnos, sin saber muy bien qué hacer, con timidez, preguntándonos a veces quién nos mandará meternos a nosotros en ésto. Pero casi siempre, poco a poco, sutilmente, vamos mostrando todo aquello que nos une, y eso, va tejiendo una red que nos enmaraña y atrapa. (en algunos casos, más de lo que creemos.) Por eso me encanta el valor que se le da a los momentos informales, a los pasillos, a las cenas, y también lo importante que es la distinta procedencia de los asistentes, geográfica y profesionalmente.

Yo me lo pasé bien.

Todo lo ocurrido en la III jornada #videosysalud lo puedes consultar aquí (streaming)
Todo lo vívido y percibido está también en twitter en el hastag #videosysalud