Hablaba
Salvador Casado el miércoles de la necesidad de encontrarnos, de vernos, de hablar. Dos días hablando de la salud 2.0 o dos días celebrando que nos habíamos encontrado con nuestros pares. Y resulta que nuestros pares puede que no fueran quienes creíamos.
Pacientes que quieren ayudar a sus médicos, directivos que se retiran del foco y permiten la libre circulación del conocimiento, médicos que escuchan, enfermeras que lideran, personas que se "enredan" y se organizan teniendo en cuenta sus emociones, hospitales que desafían las leyes de la física y se vuelven líquidos, periodistas que crean sinergias con sus lectores,,,,uff Y tantas y tantas cosas que me dejo en este tintero pero que no olvido y que seguro que van saliendo por esta ventana poco a poco.
Y mucha, mucha, energía. Porque uno descubre que comunicar no es sólo hablar y escuchar. Comunicar es también sentir la cercanía de alguien, mirarse a los ojos y sentirse cómodo. Quedar, comer, cenar, con alguien a quien supuestamente no conoces de nada y, sin saber de qué forma, lograr transmitir que estas contento por estar allí compartiendo ese momento.¿Será eso fluir?
Transformar la energía en ideas y las ideas en hechos. Porque alguien dijo por allí con más razón que un santo (santo el
Dr Evil?), que las ideas geniales no son nada si no se transforman en hechos.
Así que intentando escribir esta entrada sobre tecnología, me ha salido (no me ha salido, la quería hacer así) una sobre emociones. Poco científica,lo sé, pero además de preguntar a los pacientes qué les pasa, desde cuándo y a qué lo atribuyen, también está bien preguntarles a dónde van de vacaciones. Y esto de las nuevas tecnologías es una cosa maja para transmitir conocimiento...y emociones.
Quise tuitear en algún momento algo así como que "después de estos dos días muchas cosas para mí no volverán a ser iguales", pero lo deseché porque me parecía muy trascendente y porque me daba pudor que pudiera aparecer en la pantalla del timeline en el estrado de la sala. Pero al final, decidí ponerlo en este espacio cuando el Jueves, a la mañana, camino del trabajo, descubrí que cierto malestar que sentía, no era por la jornada laboral que me esperaba. Era porque ese día ya no iba a volver a veros ni a escuchar esas cosas tan interesantes que soléis decir. Os echaba de menos.
Pero nos veremos en la nube.
P.D:
Las jornadas sobre
Salud 2.0 se celebraron en la Universidad de Deusto.
Mucho de lo que allí sucedió, incluso algunas de las emociones se puede ver en los vídeos que recoge en su página
irekia.