¿Qué le pasa? ¿Desde cuándo? ¿A qué lo atribuye? Es una forma tan buena como el "¿estudias o trabajas?" clásico de establecer una relación, Ésta es la forma que desde siempre, no sé ahora, se nos ha dicho que empezaba uno o una a investigar el motivo de consulta por el que el personal aparecía por la consulta.
La gente pasa un buen rato llamando por teléfono o esperando una cola para solicitar una cita. A veces es capaz de permanecer horas en la sala de espera de un servicio de urgencias. Deja otras cosas pendientes de hacer y coloca como prioritario el problema que le motiva a venir a vernos. Piensa que somos nosotros los que tenemos la solución o que al menos sabremos ponernos sobre la pista.
A veces salen satisfechos, otras no tanto. A veces sigues nuestras recomendaciones,(mandatos a veces?) o a veces no lo hacen sencillamente porque no era eso lo que ellos esperaban.
Creo que pocas veces les preguntamos porque vienen. No "qué les pasa" sino "porqué vienen"
¿Porqué ha venido? ¿Qué espera de nosotros? ¿Qué ha pensado usted de esto que le sucede?. Son tres preguntas alternativas muy tentadoras para abrir la caja de Pandora.
jueves, 13 de enero de 2011
martes, 11 de enero de 2011
Mi vida sin ti
lunes, 3 de enero de 2011
Feliz año sin tabaco!
La ley antitabaco es, de momento, el tema de moda en este 2011. Es el segundo intento de limitar los espacios públicos dónde la gente puede fumar. Todo tema que genera debate y reflexión es interesante y si a eso nos atenemos, éste lo es y mucho
Es díficil escribir en un blog sanitario algo en contra de una ley como esta. Los comentarios sobre una relación directa entre la aparición de la ley (junto al aumento una vez más del precio del tabaco) y la disminución de la prevalencia de la población que fume son numerosos. Si eso fuera cierto, la ley sería bienvenida.
Dejando a un lado el (interesante) debate sobre libertades individuales y derechos de la comunidad hay dos reflexiones que me gustaría hacer.
Por un lado, se detecta un cierto aire de revanchismo en los comentarios de todos aquellos que consideran que han ganado espacios saludables y que no podían frecuentar debido a la exposición al humo. Espacios, por otra parte, que en su mayoría (establecimientos hoteleros) son de ámbito privado, aunque de uso público, y en los cuales la estancia es opcional. Pero insisto en que lo preocupante me parece esa planteamiento de enfrentamiento entre fumadores y no fumadores.
Por otro lado no dejo de pensar que cualquier ley restrictiva es el reflejo de un fracaso. En este caso el fracaso es no haber sabido convencer con argumentos y datos, a todos aquellos que fuman, del grave perjuicio que dicho hábito supone para su salud. Como hemos perdido la batalla de la razón, no nos queda otra que el imperio de la ley.
Es díficil escribir en un blog sanitario algo en contra de una ley como esta. Los comentarios sobre una relación directa entre la aparición de la ley (junto al aumento una vez más del precio del tabaco) y la disminución de la prevalencia de la población que fume son numerosos. Si eso fuera cierto, la ley sería bienvenida.
Dejando a un lado el (interesante) debate sobre libertades individuales y derechos de la comunidad hay dos reflexiones que me gustaría hacer.
Por un lado, se detecta un cierto aire de revanchismo en los comentarios de todos aquellos que consideran que han ganado espacios saludables y que no podían frecuentar debido a la exposición al humo. Espacios, por otra parte, que en su mayoría (establecimientos hoteleros) son de ámbito privado, aunque de uso público, y en los cuales la estancia es opcional. Pero insisto en que lo preocupante me parece esa planteamiento de enfrentamiento entre fumadores y no fumadores.
Por otro lado no dejo de pensar que cualquier ley restrictiva es el reflejo de un fracaso. En este caso el fracaso es no haber sabido convencer con argumentos y datos, a todos aquellos que fuman, del grave perjuicio que dicho hábito supone para su salud. Como hemos perdido la batalla de la razón, no nos queda otra que el imperio de la ley.
martes, 23 de noviembre de 2010
domingo, 21 de noviembre de 2010
Fin de semana provechoso
Siempre que hay un encuentro virtual, hay después un encuentro humano. Mas o menos eso le entendí a J.J. Bilbao en la cena del viernes que precedía al primer encuentro de la blogosfera sanitaria vasca. Ideas, reflexiones, visiones, valores, actitudes, anécdotas, impresiones, ánimos, sinergias, inercias, etc...Mucho para 24 horas. Mañana todos a trabajar como cada lunes. O casi como cada lunes.
Para simplemente dar las gracias, Dios, perdón, la evolución de las especies, creó twitter, tuenti, un blog o lo que sea. Gracias a Lis y a Rafa por haber tenido la idea y la iniciativa de proponernos la reunión, gracias a Bernardino, Idoia, Carlos, Salvador, J.J Bilbao, Miguel Angel y Pedro Totorikaguena ,(y a todos los que hay detrás de ellos) por compartir sus experiencias y reflexiones con nosotros. Gracias, esperando no ser muy cursi, en definitiva a todos aquellos que convierten el oxido del abandono en el titanio de la evolución.
Yo también prefiero las acciones colaborativas y dejar el onanismo (del conocimiento) para los tiempos de sequía. No es el caso. Como hemos comprobado en Bilbao, llueve, y llueve mucho, así que el reto es doble: aprovechar el momento, y procurar que éste no sea pasajero.
Casi casi como una buena sobremesa después de una cena...
martes, 9 de noviembre de 2010
tormenta de ideas pasada la ciclogénesis
¿Para que sirve un blog sanitario?
Para comunicar ciencia, para comunicar experiencias, para compartir dudas. Para reflexionar sobre la ciencia, las experiencias y las dudas....
Como punto de encuentro, de intercambio, de contraste...
Pero, todo esto, ¿desde el punto de vista del autor o del lector o de ambos?
Porque,¿quién lee los blogs? ¿lo sabemos?¿existe realmente una retroalimentación entre autor y lectores? ¿son útiles? ¿son todos útiles? ¿cuales son más útiles?
¿Es la libertad lo que más define a un blog? ¿o es su credibilidad? ¿cómo se ganan ambas?
¿hay demasiados blogs? ¿debería haber menos? ¿iría esta reflexión en contra de la naturaleza misma del blog?
Algunas de estas preguntas espero que tengan respuesta en el primer encuentro de la blogosfera sanitaria vasca.
Nos vemos en una semanita.
Para comunicar ciencia, para comunicar experiencias, para compartir dudas. Para reflexionar sobre la ciencia, las experiencias y las dudas....
Como punto de encuentro, de intercambio, de contraste...
Pero, todo esto, ¿desde el punto de vista del autor o del lector o de ambos?
Porque,¿quién lee los blogs? ¿lo sabemos?¿existe realmente una retroalimentación entre autor y lectores? ¿son útiles? ¿son todos útiles? ¿cuales son más útiles?
¿Es la libertad lo que más define a un blog? ¿o es su credibilidad? ¿cómo se ganan ambas?
¿hay demasiados blogs? ¿debería haber menos? ¿iría esta reflexión en contra de la naturaleza misma del blog?
Algunas de estas preguntas espero que tengan respuesta en el primer encuentro de la blogosfera sanitaria vasca.
Nos vemos en una semanita.
sábado, 9 de octubre de 2010
confianza
La confianza de Osakidetza en sus profesionales es algo que genera alguna que otra duda. Por supuesto que la tiene en ellos como ejecutores de sus designios. La empresa propone y dispone y sus trabajadores ejecutan. Pero luego están los indicios que sugieren que la confianza más allá de ese aspecto ejecutor no existe.
Somos sospechosos de dejación de nuestras responsabilidades profesionales por perder el tiempo en internet. Nuestros pacientes esperando en la sala de espera mientras nosotros chateamos, miramos el twitter de Belen Esteban o cualquier otra cosa. A pesar de los sistemas de control del GH que le permite ver quien y por donde ciberpasea, se decide que una consulta del Sistema Vasco de Salud se parezca a un cibercafé de La Habana o Pekín y nos filtran todo lo filtrable. No se fían de nosotros.
El mayor capital que esta empresa tiene son sus trabajadores y el conocimientoy experiencia que ellos atesoran. No debemos olvidar que la medicina es ciencia, es conocimiento y es intercambio de conocimiento. Pido perdón por la obviedad pero a veces tengo la sensación de que somos tan servicio público (sin segundas lecturas) que nos olvidamos del origen y razón de ser de nuestro trabajo. Creo que aquí hay otra tarea pendiente, pasar de implementadores a creadores. Proponer, participar, intercambiar, buscar sinergias,....A nosotros nos toca demandar ese papel que nos ha sido ursurpado y a la empresa el de animarnos a ello, estimularnos y apoyarnos. En definitiva de creer más en lo que podemos aportar.
Relacionado con lo anterior pero con ese matiz 2.0 que tanto nos gusta ultimamente: conocernos entre nosotros, hablar de nuestros retos, de las dificultades, de nuestros logros,..¿Es posible liderar eso desde la empresa? ¿Podemos ser útiles de alguna manera los que estamos en las trincheras donde ahora mismo parece que solo caben los que trabajan con algoritmos, árboles de decisión y diagramas de flujo? ¿Sería posible crear una red social sin otro límite que una clave para acceder a ella, de todos los trabajadores de osakidetza y ver que pasa?
Insisto, ponemos tanto énfasis en dar servicio que nos va a pasar que no vamos a tener nada que servir. Los nuevos vientos dicen que "empresa feliz, empresa eficiente." El Plan que funciona, por poner un ejemplo de actualidad, es el plan que todos sienten suyo, no el que es el más bonito sobre el papel. Hay un reto en Osakidetza que no se aborda: acabar con el hastío, la desmotivación y el espíritu de la inercia e implicar a sus trabajadores y lograr que se sientan orgullosos de trabajar en ella. No mirar solo a la población y mirar a los profesionales, quitar el moho y la roña de la maquinaria, engrasarla y ponerla a funcionar.
Ahí puede que también tengan un papel fundamental y novedoso las nuevas(?) tecnologías y las llamadas TICs.
Somos sospechosos de dejación de nuestras responsabilidades profesionales por perder el tiempo en internet. Nuestros pacientes esperando en la sala de espera mientras nosotros chateamos, miramos el twitter de Belen Esteban o cualquier otra cosa. A pesar de los sistemas de control del GH que le permite ver quien y por donde ciberpasea, se decide que una consulta del Sistema Vasco de Salud se parezca a un cibercafé de La Habana o Pekín y nos filtran todo lo filtrable. No se fían de nosotros.
El mayor capital que esta empresa tiene son sus trabajadores y el conocimientoy experiencia que ellos atesoran. No debemos olvidar que la medicina es ciencia, es conocimiento y es intercambio de conocimiento. Pido perdón por la obviedad pero a veces tengo la sensación de que somos tan servicio público (sin segundas lecturas) que nos olvidamos del origen y razón de ser de nuestro trabajo. Creo que aquí hay otra tarea pendiente, pasar de implementadores a creadores. Proponer, participar, intercambiar, buscar sinergias,....A nosotros nos toca demandar ese papel que nos ha sido ursurpado y a la empresa el de animarnos a ello, estimularnos y apoyarnos. En definitiva de creer más en lo que podemos aportar.
Relacionado con lo anterior pero con ese matiz 2.0 que tanto nos gusta ultimamente: conocernos entre nosotros, hablar de nuestros retos, de las dificultades, de nuestros logros,..¿Es posible liderar eso desde la empresa? ¿Podemos ser útiles de alguna manera los que estamos en las trincheras donde ahora mismo parece que solo caben los que trabajan con algoritmos, árboles de decisión y diagramas de flujo? ¿Sería posible crear una red social sin otro límite que una clave para acceder a ella, de todos los trabajadores de osakidetza y ver que pasa?
Insisto, ponemos tanto énfasis en dar servicio que nos va a pasar que no vamos a tener nada que servir. Los nuevos vientos dicen que "empresa feliz, empresa eficiente." El Plan que funciona, por poner un ejemplo de actualidad, es el plan que todos sienten suyo, no el que es el más bonito sobre el papel. Hay un reto en Osakidetza que no se aborda: acabar con el hastío, la desmotivación y el espíritu de la inercia e implicar a sus trabajadores y lograr que se sientan orgullosos de trabajar en ella. No mirar solo a la población y mirar a los profesionales, quitar el moho y la roña de la maquinaria, engrasarla y ponerla a funcionar.
Ahí puede que también tengan un papel fundamental y novedoso las nuevas(?) tecnologías y las llamadas TICs.
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